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Los aceites esenciales son productos químicos que forman las esencias odoríferas de un gran número de vegetales.
Cualquier
perfume, al ser inspirado, produce un efecto alquímico instantáneo y
cada uno de ellos puede influir de distintas formas en los mundos
sutiles.
Los aceites esenciales proceden de las flores, frutos, hojas, raíces, semillas y corteza de los vegetales. La técnica de la aromaterapia se basa en la utilización de los aceites esenciales de las plantas con fines terapéuticos. En Sants Institut empleamos estas sustancias en nuestros masajes para restaurar la salud física, mental y emocional de nuestros pacientes.
Algunos aceites esenciales
Ciertos aromas como el pepino y la manzana ayudan a reducir las palpitaciones en algunos casos de temor.
La menta y la hierbabuena contribuyen a aumentar la capacidad de trabajo.
La lavanda es
uno de los pocos aceites esenciales que se pueden aplicar directamente
en la piel. Tiene un efecto calmante, purificante y sanador.
El aceite de árbol de té tiene propiedades antivirales, estimula el sistema inmunológico y actúa como antibiótico.
Entre
los principales aceites esenciales destacan también el de albahaca
(migrañas), bergamota (antidepresivo), canela, eucalipto
(descongestiona el aparato respiratorio) o jengibre (produce calor y es
digestivo).
Los aceites esenciales se usaron desde tiempos remotos para la meditación. Su uso logra serenar la respiración, balancear los chakras e incluso armonizar la energía de un grupo.
En los casos de alergias en la piel o embarazo los médicos de Sants Institut diseñan tratamientos personalizados.
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