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Los primeros en realizar exfoliaciones fueron los egipcios, quienes
usaban emplastos de aceite animal, sal y alabastro o los baños de leche
utilizando el ácido láctico. El peeling o exfoliación consiste en
producir la renovación de las capas superficiales de la piel
produciendo un recambio celular acelerado. Existen diferentes tipos de
exfoliantes: natural, biológico, químico y físico.
La
piel sufre mucho; se daña con el sol, el acné o la varicela dejan
cicatrices, también aparecen arrugas y sobre todo, manchas diversas que
surgen con la edad.
El secreto para poder lucir una piel bonita es ante todo liberarla de sus impurezas, y para ello, el peeling es el tratamiento estrella. El peeling médico es un tratamiento no quirúrgico
que consiste en exfoliar las capas más externas de la piel para que así
se pueda recuperar la luminosidad y la suavidad que ha perdido.
Por
lo que respecta a los peelings químicos existen muchos tipos, entre los
cuales destacamos los de pasta de Unna, Pasta de Lassar, resorcinol, de
Fenol, Fórmula de Brown, solución de Jessner, etc. Además, los peelings
se clasifican de acuerdo a la profundidad en la que actúan: superficial
leve, superficial, medio y profundo.
Los peelings para la piel pueden ser utilizados en muchos casos, como por ejemplo para las arrugas, las cicatrices, el acné, la rosácea o discromías pigmentarias.
Para comenzar el tratamiento de peeling, el especialista de Sants Institut debería
saber ciertos como, por ejemplo, si el paciente se expone a menudo al
sol, qué cosméticos y medicamentos usa, si se ha realizado una cirugía
estética previa, etc.
En Sants Institut tenemos
una amplia gama de peelings, nuestros profesionales en función del
diagnóstico escogerán el más eficaz para tu caso. Da igual cual sea:
desde la eliminación de arrugas hasta acabar con las manchas y
cicatrices que tanto te molestan. Todo esto puede conseguirse con
nuestros tratamientos de peeling químico.
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